asi
todos los días economistas nos dicen en los periódicos que
la economía está prosperando. Sin embargo, también
hay artículos describiendo los "ajustes" y "reestructuraciones corporativas",
que han resultado en millones de despidos. Le dicen a la gente que
la economía está "saludable", pero también que aumenta
la pobreza, que hay un alza en el número de personas en bancarrota,
y que la brecha entre el rico y el pobre es cada vez más grande.
Una encuesta reciente del Instituto Marista concluye que "casi dos terceras
partes de los norteamericanos tienen dificultad en pagar sus gastos mensuales".
Y recientes artículos en el Washington Post demuestran que la mayoría
de las personas están en completo desacuerdo con los llamados "expertos"
que tratan de convencer al publico que la economía esta de maravillas.
Mientras que el Post presumidamente atribuye la ira que "ciudadanos típicos"
sienten a su "falta de entendimiento", la pregunta es: ¿quién
tiene razon -- estos ciudadanos representativos, o los economistas y la
prensa americana?
El pueblo tiene la razón. Los alardes de una economía
"robusta" son la pura imaginación y la tenacidad de personas que
no quieren ver lo que Eli Siegel -- el gran humanista, historiador y fundador
de la filosofía Realismo Estético -- explicó en el
1970. El demostró que nuestra economía de lucro --
en donde la gente no recibe las ganancias que ellos producen con su labor,
sino que van a dueños o accionistas que no trabajaron por esas ganancias
-- esta economía está basada en el desprecio, "la importancia
falsa que se siente al restarle valor a lo que no es uno". Y él
explicó que esta economía ha fallado y no se recobrará
porque es cruel e ineficiente.
Yo soy presidente de un sindicato que ha negociado más de cien
acuerdos que cubren miles de meseros, conductores de camiones y obreros
en fábricas -- muchos de ellos hispanos. Y he organizado a miles
de obreros que son tratados brutalmente y a quienes les pagan una miseria.
Cuando visito fábricas, almacenes y otros establecimientos, veo
con mis propios ojos la agonía y la furia que la gente siente por
una economía que los trata con desprecio -- que los ven en término
de cuánto dinero ellos pueden producirle a otra persona. Por
ejemplo, una mujer que trabaja hace años en una fabrica de cables
telefónicos me enseñó su cheque semanal de $177 y
también su mano izquierda sin el dedo pulgar que fue cortado por
una máquina donde trabaja. Con una combinación de ira y lagrimas
me dijo: "Mi jefe vive bien, tiene una casa lujosa y un carro lujoso --
¿no merezco yo vivir decentemente? ¿No merezco yo ropas bonitas
también?" La objeción que ella y millones de personas sienten
por ser tratados con desprecio no proviene de su "falta de entendimiento".
Nadie sabe mas acerca de la realidad económica en los EE.UU.
que la gente que la vive cada día, que está preocupada en
cómo alimentar a sus hijos y pagar sus deudas, y que trabaja más
horas por menos paga, frecuentemente sin seguros médicos. El dolor
que la gente siente es real, y ocurre a pesar de las estadísticas
optimistas y las promesas de una recuperaci6n.
Con tremenda exactitud y sentimiento, Eli Siegel describe cuales son
las señales de una recuperación económica genuina.
El escribió:
"Si hubiese una recuperación todo el mundo la sentiría,
[y] no solo algunos economistas que quizás están más
complacidos que lo que deben con la base de la economía actual.
Si las personas que alquilan apartamentos, que compran comestibles y ropas,
viesen esta recuperación de que tanto se habla, esas personas convencerán
a otras. Los grandes sabihondos fiscales no han comprendido el punto principal...
La recuperación comienza en la cocina, se expresa en el dormitorio
y se concuerda en la calle. No habrá recuperación económica
en el mundo hasta que la economía misma -- el ganar dinero, el tener
trabajos -- sea ética, sea basada en la buena voluntad y no en la
mala voluntad que ha sido preponderante por siglos". (Goodbye Profit System:
Update, Definition Press, 1982)
Cuando hablo con los obreros que represento y oigo el sufrimiento económico
que existe en los países latinoamericanos de donde vienen, veo que
es muy necesario que a través de todo el mundo se discuta y conteste
honestamente esta pregunta bondadosa y ética hecha por Eli Siegel:
"¿Qué se merece una persona por ser una persona?" Cuando
esto ocurra, tendremos verdadera libertad y democracia, y la economía
prosperará en todos los países.
(Traducción del inglés por el Dr. Jaime R. Torres) |